Toallitas húmedas ¿una amenaza ambiental?

En este artículo te recomendamos evitar las toallitas húmedas siempre que sea posible, reservándose sólo en ‘casos de emergencia’, para cuando estás fuera de casa. Además de dañar el medio ambiente, recuerda que contienen químicos que pueden dañar la piel y aumentar el riesgo de alergias. Aquí te lo explicamos mejor.

Las toallitas húmedas no están hechas de papel, sino de un entramado textil compuesto (entre otras cosas) de poliéster y algodón, con fibras de celulosa (papel), humedecidas con materiales limpiadores como la glicerina. Eso implica que son más parecidas al plástico y a los textiles que al papel.

Así que no son biodegradables y tardan cerca de 600 años en desaparecer si llegan al entorno natural. Además, como están compuestas por microplásticos, uno de los principales enemigos de los mares y océanos donde pasan a ser consumidos por animales marinos y terminan entrando en la cadena alimenticia.

Este tipo de toallitas se disuelve, como máximo, en un 26%, creando una maraña de tejido indisoluble que puede provocar importantes atascos, retención de materiales biológicos y otros problemas. Cuando tiramos una toallita al inodoro, baja por los conductos por los que discurre el agua hasta las arquetas, depósitos que sirven para conectar tuberías y comienzan a acumularse y atascarse aquí mismo, en la comunidad de vecinos. 

Evita usar toallitas húmedas siempre que sea posible, reservándose sólo en ‘casos de emergencia’, para cuando estás fuera de casa y, si tienes que usarlas, tirarlas siempre a la papelera, no al inodoro.

¿Alternativas a las toallitas húmedas?

  • Agua y jabón: Es la opción más simple y, desde luego, la más eficaz. De hecho, es cómo recomienda la Asociación Española de Pediatría que se haga en el cambio de pañal. Recuerda que el jabón debe ser pH neutro.
  • Toallitas de tela: Reutilizables, puedes comprarlas o incluso hacerlas en casa. Suelen ser de terciopelo de algodón por un lado (para limpiar) y microfibra suave en el otro (para secar).
  • Toallitas o pañuelos de papel: Son desechables y biodegradables, por lo que se convierten en una alternativa ecológica, sobre todo en la calle. Mejor optar por las que no tienen perfume.
  • Toallitas secas de algodón: Similares a las toallas de papel, pero un poco más gruesas y más suaves. Están hechas de fibra de algodón 100% natural y de alta calidad. A diferencia del poliéster con el que están hechas la mayoría de las toallitas húmedas, el algodón es un material biodegradable y renovable, más suave, absorbente y resistente.
  • El papel higiénico: Se desintegra fácilmente y se encuentra en todas las casas, colegios y baños públicos. Hasta el invento del papel húmedo, era la alternativa más utilizada para la higiene de los niños.

Recurre a tu mercado local más cercano para preguntar por estas y otras alternativas.

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