Cítricos tras los potajes, una buena manera de fijar el hierro

Casi seguro que has oído eso de: la naranja es oro en la mañana, plata en la tarde y plomo en la noche. Lo que viene a significar es que se recomienda el consumo de los cítricos lo antes posible. Hay quien habla de las dos de la tarde para que realmente sean beneficiosos. Esto tomando en cuenta nuestro horario habitual de comidas.

Te contaremos por qué es así y, además te daremos algunos consejos a la hora de consumir esa toronja, naranja, mandarina o limón que tanto te gusta. Estas recomendaciones para mejorar la absorción de vitamina C puedes utilizarlas también para otro tipo de frutas ricas en esta vitamina como el melón, kiwi o mango, o los frutos rojos, arándanos, frambuesas, fresas…

Los cítricos ¿antes o después de comer?

La mayoría de los nutricionistas dicen que no se deben comer los cítricos de postre, inmediatamente después de las comidas. Habrás oído que frutas como la naranja o la mandarina se deben consumir solas, alejadas de las comidas. Pero hay una excepción, con los garbanzos, y sobre todo con las lentejas, en este caso sí es bueno tomar naranja o cítricos en general, tras su ingesta, ya que nos ayudará a fijar los nutrientes de las legumbres, en especial los minerales como el calcio, fósforo, potasio, zinc, magnesio, yodo e hierro.

Hablamos de cítricos en general cuando pensamos en pomelos, naranjas de todo tipo, y mandarinas. Quizás el limón resulte un poco ácido para después de las comidas y pueda darte problemas de estómago o acidez.

Después de un potaje de lentejas en especial, pero también sirve con los garbanzos y las alubias del tipo que sean, es muy recomendable tomarse un buen zumo de naranja, o mandarinas. Si no quieres entretenerte preparando el jugo no pasa nada, puedes tomarlas al natural. Con esto conseguirás fijar mejor el hierro hemo a tu organismo. Para añadir una buenas dosis complementaria de vitamina C, también puedes poner en tus potajes, brócoli, colifor, o pimiento rojo, mejor que verde.

Algunas familias ya han incorporado las ensaladas de naranja, como acompañamiento de los tradicionales potajes. Esta es una idea excelente, además de muy refrescante y nutritiva en la que consumes frutas en el momento más adecuado. Puedes prepararla como primer plato o entrante o como acompañamiento. Algunas de estas combinaciones muy interesantes son las ensaladas de naranja, cebolla y bacalao; naranja, rúcula y queso, con vinagreta de miel. Muy rica, y con unos colores espectaculares es la ensalada de mandarina y remolacha, o mandarinas y berros, por ejemplo, que cumpliría esta misma función de fijar los nutrientes de los potajes mientras los comes, y en el caso de los berros aporta vitamina C complementaria. Si te decides por la típica ensalada de tomate y lechuga puedes aliñarla con una vinagreta de limón y aceite, para ese aporte cítrico del que estamos hablando.

Con este artículo también queremos desmitificar el hecho de que los potajes engordan, en sí mismo no es así. El problema está si los acompañamos de una gran dosis de grasa, como tocino, panceta, chorizo y todas esas carnes que sí son muy caloríficas. Las legumbres en general, lentejas, garbanzos y alubias ayudan a prevenir el cáncer de mama, colon y pulmón.

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